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De la A a la Z: el manual del habla adolescente que se inspiró en una novela de Eduardo Sacheri
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De la A a la Z: el manual del habla adolescente que se inspiró en una novela de Eduardo Sacheri

  • - 2021-11-17 - Modificado el 2021-11-18

Cómo es Mundo wachidolescente, el glosario creado por chicos para que los adultos los entiendan cuando hablan. Ahre, cringe, dou, edgy, flow son algunas palabras de una larga lista.

Un grupo de estudiantes de Mendoza creó Mundo wachidolescente, un diccionario para que los adultos puedan comprender cómo hablan los chicos. Ahre, cringe, dou, edgy, flow, iol, y nashe; son algunos de los 96 vocablos recopilados por los adolescentes y que sus madres, padres, abuelos y otros no entienden.


La idea surgió en una charla en clases de Lengua de los alumnos de 2° 7ª del Departamento de Aplicación Docente (DAD), de la Universidad Nacional de Cuyo. Los estudiantes, que tienen entre 14 y 15 años, trabajaron con la docente de Lengua, Susana Lavayén. Consiguieron publicar el glosario en la página del colegio y, de inmediato, comenzó a circular por las redes sociales.


El disparador fue la novela Ser feliz era esto, de Eduardo Sacheri, donde la protagonista se ríe porque su papá dice frases que ella no comprende, le resultan antiguas. ¿Los adultos tampoco entendemos cómo hablan ustedes?, les dijo la profesora. Y propuso construir un diccionario de palabras nuevas que usan los adolescentes.


Durante un mes anotaron las palabras en un documento Google drive compartido. Luego, debatieron en clases los significados y nombraron ejemplos de su uso. “Armamos grupos para redactar las definiciones y, en clases, reformulamos algunas definiciones ya que no eran muy claras”, cuenta a Clarín la profesora Lavayén.


El encabezado del diccionario Mundo wachidolescente aclara que fue creado para demostrar que la forma en la que hablamos "no nos define como personas”.


La selección de palabras incluye a neologismos y frases que usan los adolescentes. Incorporaron algunos ejemplos que cambian con su uso y, de una connotación negativa, pasan a ser algo positivo. Un ejemplo es “ido”, el término se utiliza para describir algo que está en su mejor versión o se fue de las manos, pero con connotación positiva. "Este tema está re ido" o "Nooo amigo, estás ido", dicen los pibes.


Otra palabra del glosario es "lol", como describen a la forma de reírse de manera muy notoria. O la frase: "Lo mío es god lo tuyo zzz", utilizada para remarcar superioridad sobre algo o alguien. "Me voy a tirar los prohibidos", que usan los chicos cuando se van a "dar unos pasos (bailar)".


Bastante frecuente es el uso de "nashe" para indicar que algo está muy bueno; y "ahre"para indicar que lo dicho anteriormente es una ironía. Si a alguien no le fue bien en la evaluación y dice: "Seguro apruebo", luego agrega: "Ahre". Similar es el uso de la muletilla "ashei" para afirmar lo que otro dijo. Ejemplo.: “Vamos al cine” "ashei".


Cuando algo les causa vergüenza, los adolecentes pueden decir: "Qué cringe". Y para definir a la persona que les gusta "crush". Un amigo copado será "dou".


Hay todo un vocabulario relacionado con las redes sociales y los videojuegos. como "shipear" para indicar que dos personas harían linda pareja. O, "stalkear", que usan cuando alguien revisa las redes sociales de otras personas.


Al celular le llaman “tubo”. Y si quieren referirse a alguien que se toma los juegos demasiado en serio y mejor ignorarlo, le llaman "tryhard". Apelan, también, al uso de siglas, como las letras XD, que representan al emoji de una carita muerta de risa.


Nuevos aprendizajes


La profesora Susana Lavayén (47) estudió Lengua y Literatura en Mar del Plata, su ciudad natal. Recién recibida se mudó a Mendoza con su marido. Sus hijos, que tienen 17 y 19 años, han sido inspiradores de sus clases.


Susana es docente suplente en los colegios de la UNCuyo y su tarea fue reconocida por los directivos del DAD, que aprobaron sus iniciativas para que enseñar sea una experiencia enriquecedora y atractiva para los estudiantes.


“Mi gran desafío es que los chicos lean”, afirma la profesora. Pero, no se conforma con la entrega de un resumen o un cuestionario google, a modo de evaluación.


El aislamiento social que implicó la educación en pandemia ha dejado sus marcas. “Estos chicos que cursan segundo año, no se conocían”, subraya la docente. En 2020, cuando ingresaron al secundario solo tuvieron dos semanas de clases y recién volvieron a la presencialidad completa en septiembre 2021.


“La pandemia nos llevó a trabajar en burbujas, a mantener distancia entre nosotros, y rendir de manera individual, pero había que buscar otro modo de relacionar a los chicos con la clase”, dice Lavayén.


La nueva etapa, la llevó a generar un Instagram literario con sus alumnos. Cada grupo interpretó a un personaje de una novela y tuvo que interactuar como tal. La satisfacción de la profesora no tardó en llegar: “Profe, me está gustando leer”, cuenta que le dijo un alumno.


Unas semanas después arrancaron con la novela de Sacheri y los estudiantes se engancharon con la idea de redactar el diccionario, que se ha divulgado de modo virtual

https://dad.uncuyo.edu.ar/mundo-wachidolescente-diccionario-de-palabras-usadas-por-los-adolescentes


Aclara la docente que no hay malas palabras ni insultos en el glosario. “Los chicos se quejan porque a sus padres no les gusta cómo hablan. Los adultos le damos una connotación más grosera y ordinaria al vocabulario de nuestros hijos”, explica la profe.


Cuando llegó el momento de poner la nota final al trabajo, Susana les pidió que completen una encuesta para saber cómo había sido el proceso de aprendizaje. De allí surgió que haber trabajado con todo el curso fue muy importante para unirlos y levantar el autoestima de los adolescentes.


“A nadie escapa - reflexiona la profesora- que este ha sido un año difícil y cada uno trae una historia de sufrimiento ligada a la pandemia”. Final de clases y premio para todos: el curso completo se llevó un 10.




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